Lugo arranca el curso deportivo con la promesa incumplida del pabellón polideportivo como sombra
El gobierno local (PSOE y BNG) es criticado por el PP por su falta de gestión y por relegar el deporte a un segundo plano después de 26 años de mandato
La ciudad de Lugo inicia un nuevo curso deportivo sumida en la misma incertidumbre de los últimos años: la ausencia de avances en el nuevo pabellón polideportivo, una infraestructura prometida por el PSOE en 2021 y que hoy, según la oposición, no es más que un «proyecto fantasma» que ejemplifica la «política de anuncios sin resultados» del gobierno local.
El concejal popular de Deportes, Damián Carballo, arremetió hoy durante una intervención contra la gestión del equipo de gobierno, formado por PSOE y BNG, por lo que ha calificado como una «gestión ineficaz» y una «larga lista de excusas y retrasos» en un asunto vital para la comunidad deportiva de la ciudad.
Carballo, que asumió el análisis del caso «como concejal y como ciudadano», recordó que el proyecto se presentó a bombo y platillo con infografías y un presupuesto inicial de 2,9 millones de euros, que posteriormente se incrementó hasta los 5 millones. Sin embargo, el proceso de licitación tuvo que ser retirado tras las denuncias de los colegios profesionales, paralizando por completo las obras. «Esta será ya la cuarta temporada perdida», lamentó el edil, subrayando que los clubes de la ciudad siguen sufriendo las consecuencias de la saturación de las instalaciones actuales para planificar entrenamientos y competiciones.
Una crítica a 26 años de gestión
El concejal popular fue más allá y enmarcó esta promesa incumplida en una dinámica de «más de un cuarto de siglo» de gobiernos socialistas y nacionalistas que, a su juicio, «no han sido capaces de dotar a la ciudad de una infraestructura tan necesaria». «No podemos normalizar esta falta de gestión», afirmó Carballo. «Un proyecto político que en todo este tiempo no ha sido capaz de resolver esto solo demuestra que para ellos el deporte no es una prioridad y que relegan su mejora a un segundo plano».
Carballo dirigió sus críticas de forma particular hacia el alcalde, quien en su día fue concejal de Deportes, y hacia el BNG, que actualmente maneja una «importante dotación presupuestaria» en la Diputación provincial con competencias en el área. «Echamos en falta que no trabajen para hacer realidad esta dotación», señaló, destacando las «complicaciones» que afrontan los clubes locales.
Falta de diálogo y soluciones a corto plazo
Además de la falta de infraestructuras, el PP criticó la incapacidad del gobierno para buscar soluciones transversales. Carballo recordó la importancia de establecer un convenio con la FEGAMP (Federación Gallega de Municipios y Provincias) que permita a los clubes utilizar instalaciones de otras administraciones fuera del horario lectivo. Este acuerdo, argumentó, no solo aliviaría la saturación actual sino que aportaría «garantías de seguridad jurídica» a las entidades deportivas.
Para el Partido Popular, el nuevo pabellón es el «ejemplo más claro de una política de promesas vacías». La ciudadanía de Lugo, concluyó Carballo, «merece mejores infraestructuras deportivas y un gobierno que cumpla con sus promesas, no una larga lista de excusas». Mientras, los deportistas lucenses tendrán que esperar, al menos, una temporada más.

