Fernández hijo ocupa desde marzo una plaza en la Diputación Provincial tras una cadena de decisiones opacas. La funcionaria desplazada fue enviada a Burela… cuyo gobierno local encabeza la misma persona que preside la Diputación. Casualidad o ingeniería institucional
No se cuestiona su valía profesional. Ese no es el debate. El debate está en las extrañas circunstancias que rodean el aterrizaje del hijo del alcalde de Lugo, Miguel Fernández, en la Diputación Provincial. Una plaza que no era suya, que no le correspondía por ningún concurso público conocido, y que se liberó en tiempo récord tras una denegación de prórroga que solo afectó a una funcionaria… justo a la que interesaba.
El joven Fernández ocupaba hasta marzo su puesto como secretario-interventor en el Concello de Burela. Nada anómalo hasta ahí. Sin embargo, en ese mismo mes, se produce su llegada a la Diputación Provincial. ¿Cómo? Por una cadena de decisiones que invita a más preguntas que respuestas.
Tres solicitudes, dos concedidas, una denegada: la que dejaba el puesto libre
En una misma semana, tres funcionarios de la Diputación solicitaron una prórroga en sus puestos. A dos de ellos se les concedió sin problemas. Al tercero, una funcionaria con acreditación de habilitada nacional, se le denegó. Esa denegación dejó vacante la plaza que, inmediatamente después, pasó a ocupar el hijo del regidor local de Lugo.
Lo que sorprende no es solo la denegación en sí, sino la velocidad con la que se tramitó todo el proceso. Quien conoce la administración local sabe que los asuntos de personal se mueven con una lentitud proverbial, tanto en los ayuntamientos como en las diputaciones. Sin embargo, aquí todo ocurrió en unos días. La excepcional celeridad solo encuentra explicación en un interés extraordinario.
La funcionaria desalojada, enviada a Burela: ¿casualidad o estrategia?
Si el primer movimiento ya levanta sospechas, el segundo las multiplica. La funcionaria a la que se le denegó la prórroga fue enviada el 20 de marzo a Burela como secretaria-interventora. Justo al Concello donde el hijo del alcalde había dejado su plaza vacante. Oficialmente, se ha justificado este traslado con un artículo 55 del Real Decreto 128/2018, que regula las comisiones circunstanciales.
Pero hay un problema grave: ese artículo solo se aplica a municipios de menos de 1.000 habitantes. Y Burela, en 2025, supera los 10.000 habitantes. Por tanto, la cobertura legal es, como mínimo, extremadamente dudosa. Muy probablemente, es directamente ilegal.
El detalle que lo cambia todo: la presidenta de la Diputación es la alcaldesa de Burela
Hasta aquí, el caso ya era sospechoso. Pero hay un factor que convierte la sospecha en evidencia de opacidad: la actual presidenta de la Diputación Provincial de Lugo es, al mismo tiempo, la alcaldesa de Burela.
Ella gobierna en Burela. Ella preside la Diputación. Ella tiene poder de decisión —directo o indirecto— sobre los traslados, las prórrogas y los nombramientos en ambas instituciones. Y en este caso concreto:
- Su Concello (Burela) pierde a un secretario-interventor (el hijo del alcalde de Lugo).
- Su Diputación gana a ese mismo funcionario.
- Su Concello recibe a cambio a la funcionaria desplazada.
Es un intercambio de personal perfectamente orquestado entre dos administraciones que ella misma controla. Y todo ello, además, con una presunta ilegalidad de base por la aplicación indebida del artículo 55.
¿Realmente nadie en la Diputación vio el conflicto de interés? ¿Nadie reparó en que la persona que autoriza o permite estas decisiones es la misma que firma en ambos lados del tablero?
Cómo es posible que la misma persona que gobierna en Burela y preside la Diputación no haya visto ningún problema en este baile de sillas.
PREGUNTAS QUE QUEDAN EN EL AIRE
- ¿Por qué de las tres solicitudes de prórroga, solo la que dejaba la vacante que interesaba al hijo del alcalde fue denegada? ¿Hubo algún informe técnico que justificara la diferencia de trato? ¿Se puede conocer ese informe?
- ¿Por qué se ha aplicado el artículo 55 del RD 128/2018 (pueblos de menos de 1.000 habitantes) a Burela, que supera los 10.000 habitantes? ¿Error administrativo, ignorancia de la ley o maniobra deliberada para forzar un encaje legal que no existe?
- ¿Qué interés concreto hay en que el hijo del alcalde de Lugo ocupe una plaza en la Diputación en lugar de permanecer en Burela? ¿Existe alguna ventaja económica, de carrera profesional, de influencias o de futuro político en este movimiento?
- ¿Cómo justifica la presidenta de la Diputación y alcaldesa de Burela que no exista conflicto de interés en un proceso que afecta directamente a las dos administraciones que ella dirige?
- ¿Se va a revisar de oficio la legalidad del nombramiento de la funcionaria enviada a Burela, dado que la base legal utilizada no se ajusta a la realidad del municipio?

