La iniciativa se realiza al amparo de Territorio Cultura, la convocatoria de ayudas del Gobierno gallego para ampliar y diversificar la oferta cultural en áreas no urbanas
Una de las líneas de trabajo es la residencia Cinema Lab, que se desarrolló entre febrero y marzo con seis participantes de perfiles multidisciplinares y la producción de cuatro cortometrajes
El director de la Axencia Galega das Industrias Culturais, Jacobo Sutil, destacó hoy en O Saviñao (Lugo) la contribución del proyecto KinoTerra a la creación audiovisual y a la dinamización cultural del rural gallego. Lo hizo durante su visita a O Castro Art Village, sede de esta iniciativa multidisciplinar que se realiza al amparo de Territorio Cultura, el programa de la Consellería de Cultura, Lingua e Xuventude con el que se impulsa la actividad cultural en áreas no urbanas a través de propuestas de promoción privada vinculadas a la creación, mediación, investigación y exhibición.
En el caso de KinoTerra, la propuesta se articula en torno al cine, las artes visuales, la educación, el patrimonio y la antropología en la Ribeira Sacra lucense. Durante el recorrido por las instalaciones donde se desarrolla, Jacobo Sutil conoció de primera mano los resultados de la primera edición de KinoTerra Cinema Lab, que celebró su primera edición entre febrero y marzo de 2026 a lo largo de tres fines de semana.
Este laboratorio residencial reunió a seis participantes procedentes de distintos puntos de Galicia y con trayectorias vinculadas a las artes escénicas, al audiovisual y a la creación contemporánea, en un programa que combinó formación intensiva, mentoría personalizada y producción de cortometrajes con el territorio de la Ribeira Sacra como escenario y detonante creativo.
El representante del Gobierno gallego puso en valor «la capacidad de este tipo de proyectos para generar actividad cultural estable desde el territorio, conectando formación, creación y participación comunitaria» y subrayó que iniciativas como esta «muestran el potencial del rural gallego como espacio de innovación cultural y audiovisual, con identidad propia y proyección de futuro». En este sentido, recordó que con la última concesión de Territorio Cultura la Xunta destina 300.000 euros a 12 proyectos en 60 concellos del rural.
Creación audiovisual enraizada en el territorio
KinoTerra nació con la voluntad de poner en valor el patrimonio inmaterial del rural gallego a través de la creación audiovisual, abordando cuestiones como la despoblación, el papel de las mujeres, la migración o el cambio climático. Destaca por una metodología participativa y colaborativa, por el uso accesible de las tecnologías audiovisuales y por la creación de un archivo digital de la memoria rural.
Pretende así reforzar la identidad y cohesión de las comunidades, dar voz a colectivos poco visibilizados (especialmente mujeres y personas migrantes) y convertir el patrimonio inmaterial en un motor de desarrollo cultural y territorial. El proyecto se estructura en torno a tres ejes: formación y creación, exhibición y mediación, y proyección exterior.
Jacobo Sutil pudo conocer también la visión de conjunto que define el trabajo de O Castro Art Village, una aldea abandonada en el corazón de la Ribeira Sacra, ahora rehabilitada de forma integral, donde tanto KinoTerra como el programa de residencias artísticas internacionales y los festivales promovidos en ese espacio forman parte de una misma estrategia: consolidar este enclave de la Ribeira Sacra como un lugar cultural vivo, sostenible, arraigado en el territorio y abierto al mundo.
Esta línea de acción busca, además, desestacionalizar la actividad cultural y turística, acercar a las aldeas del interior propuestas que suelen concentrarse en los contextos urbanos y contribuir así a la fijación de población y a la atracción de nuevos habitantes.
Primeros resultados del Cinema Lab
La primera edición de KinoTerra Cinema Lab se desarrolló en tres fases centradas en la formación y desarrollo, el rodaje en localización y la posproducción, con un equipo docente integrado por cineastas, profesionales técnicos y artistas en activo. Como resultado de este proceso se produjeron cuatro cortometrajes: dos realizados por los equipos participantes y otros dos impulsados por los cineastas mentores, dentro de un modelo que combina aprendizaje, creación y experiencia real de rodaje.
Las obras resultantes iniciarán en junio un circuito de proyecciones territoriales en O Saviñao, Taboada, Samos y Pantón, acompañado de mesas redondas con el público y con el equipo del proyecto.
El programa se completa con una acción específica de memoria viva, a través de la cual el alumnado de enseñanza media realizará vídeo-entrevistas a sus abuelas y abuelos para contribuir a la creación de un archivo audiovisual vinculado al territorio. Esta dimensión comunitaria refuerza una de las señas de identidad de KinoTerra: la utilización del lenguaje audiovisual no solo como herramienta artística, sino también como instrumento de cohesión social y de preservación de la memoria rural.

