19/04/2026

La UME se despide de Rábade entre aplausos y entrega una placa a la alcaldesa por su «colaboración institucional»

Más de un centenar de efectivos han realizado maniobras de entrenamiento durante toda la semana en la villa lucense, reforzando un vínculo histórico con lo militar

La Unidad Militar de Emergencias (UME) puso fin el pasado viernes a su despliegue en Rábade, localidad de la provincia de Lugo que durante toda una semana se convirtió en escenario de intensas maniobras de adiestramiento. Con el objetivo de mejorar la preparación de su personal ante posibles catástrofes naturales o emergencias, los más de cien efectivos y una treintena de vehículos militares pusieron rumbo a su base, no sin antes mostrar su agradecimiento al pueblo que los acogió.

En un emotivo acto de despedida, un miembro del equipo hizo entrega a la alcaldesa de Rábade, Reme González, de una placa conmemorativa. En ella, la UME expresa su agradecimiento al Ayuntamiento de Rábade «por su colaboración y apoyo institucional» durante los días de entrenamiento. Durante el encuentro, los mandos militares trasladaron a la regidora un mensaje de gratitud «al pueblo de Rábade» y, muy especialmente, «a los vecinos y vecinas por el trato recibido esta semana y por su buena acogida».

Las maniobras, que se enmarcan en la programación habitual de la UME para optimizar su capacidad de respuesta, transcurrieron con total éxito según fuentes castrenses. Los ejercicios permitieron a los militares especialistas en emergencias poner a prueba sus protocolos de actuación en un entorno real, consolidando destrezas clave para su despliegue en situaciones de riesgo.

Un enclave con profunda raíz militar

La despedida de la UME no ha pasado desapercibida en una villa que, a lo largo de los siglos, ha mantenido una notable vinculación con el ámbito militar debido a su estratégica ubicación en el antiguo camino real que conectaba Lugo con A Coruña.

Ya en la Guerra de la Independencia (1808-1814), Rábade se vio directamente afectado por el paso de las tropas napoleónicas. Los ejércitos franceses al mando de los mariscales Ney y Soult atravesaron la localidad, convirtiéndola en un punto de tránsito obligado para las fuerzas francesas en su avance hacia el norte de Galicia.

Posteriormente, durante las Guerras Carlistas del siglo XIX, la localidad adquirió aún mayor relevancia estratégica. En 1837 se estableció en Rábade un cantón militar dependiente de la Comandancia General de Lugo, lo que la transformó en un importante punto de control y apoyo logístico para las tropas isabelinas.

Ya en el siglo XX, esa vinculación se consolidó con la presencia de instalaciones del Ejército de Tierra. Durante décadas existió un cuartel en Rábade, utilizado especialmente por unidades de ingenieros y para el acuartelamiento y entrenamiento de soldados. En las décadas de 1960 y 1970, el campamento y cuartel de Rábade acogió a numerosas unidades, incluyendo prácticas de la Compañía de Operaciones Especiales (COE) y soldados del Regimiento de Infantería Zamora nº 8, entre otros.

Un vínculo que se renueva en 2026

Esta histórica conexión castrense se ha revitalizado con el despliegue de la UME en abril de 2026. La presencia de más de un centenar de efectivos y una treintena de vehículos durante toda una semana no solo ha servido para adiestrar a los militares, sino que ha reeditado el antiguo lazo entre Rábade y las Fuerzas Armadas. La alcaldesa, Reme González, agradeció el «excelente trato» dispensado por los soldados a los vecinos y destacó el «orgullo» de la villa por seguir siendo, siglos después, un enclave de referencia para la defensa y la preparación militar en la provincia de Lugo.

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