25/04/2026

El PSOE y el BNG movilizan a cerca de un millar de personas de toda Galicia para protestar contra la moción de censura en Lugo

Las ausencias de los alcaldes de Vigo y Pontevedra marcan un acto que evidenció la fragilidad orgánica del PSdeG en la provincia, aún tutelado por una gestora

Ni el carácter puramente local del acto ni la tarde soleada impidieron que el PSOE y el BNG desplegaran ayer un importante operativo de movilización en la capital lucense. Alrededor de un millar de personas —muchas de ellas llegadas desde diferentes puntos de Galicia— se concentraron frente al Ayuntamiento de Lugo para mostrar su rechazo a la moción de censura presentada el pasado miércoles contra el gobierno local.

La convocatoria, fijada para las siete de la tarde, logró reunir en su momento de mayor afluencia, sobre las 19:15 horas, una masa de manifestantes que ocupaba el frente de la plaza, dejando libre el espacio a partir de la calle Progreso. Las imágenes captadas a esa hora muestran el alcance de la concentración.

Sin embargo, la organización del evento evidenció algo más que una reacción institucional: fue un ejercicio de movilización orquestado desde fuera. Militantes del PSOE llegaron desde las cuatro provincias gallegas. Se vieron numerosas procedentes de A Coruña, Ourense, la propia provincia de Pontevedra y, por supuesto, de varios puntos de la provincia de Lugo. También se sumaron simpatizantes del BNG, en una imagen de unidad de la izquierda que contrasta con la realidad interna del gobierno local lucense.

Presencias destacadas y ausencias sonadas

Entre los rostros visibles de la protesta destacaron dos alcaldesas: la regidora de A Coruña, Inés Rey, y la de Santiago de Compostela, Goretti Sanmartín (esta última del BNG). Su presencia pretendía otorgar peso institucional a un acto que, pese a las apariencias, era de alcance local.

Pero no todo fueron asistencias. Las ausencias de los alcaldes de las dos ciudades gallegas, una de ellas la más poblada de Galicia, Vigo y Pontevedra, resultaron clamorosas. Ni Abel Caballero ni Miguel Anxo Fernández Lores (este último de BNG) secundaron la concentración. Una ausencia que los organizadores intentaron restar importancia, pero que en los corrillos políticos de la provincia se interpretó como un distanciamiento calculado: dos veteranos políticos que no les gusta participar en fotos de perdedores.

El telón de fondo: la gestora del PSdeG en Lugo

El acto de ayer no puede entenderse sin atender a la delicada situación orgánica del PSOE en la provincia de Lugo. Actualmente, el partido sigue intervenido por una gestora que tutela toda la organización provincial. Al frente de la misma se encuentra Lucho Lage,  socialista de Rábade y persona de máxima confianza de José Ramón Gómez Besteiro, el líder del PSdeG y expresidente de la Diputación de Lugo.

La presencia de Lage en la manifestación fue especialmente significativa: no solo acudió como responsable de la gestora, sino como representante de la dirección efectiva del partido en una provincia donde los procesos congresuales llevan meses bloqueados. Fuentes internas consultadas por este periódico admitieron que “la moción de censura sorprendió en medio de una recomposición muy frágil”, y que la movilización de ayer intentaba demostrar capacidad de respuesta.

Un acto local con dimensión gallega

La paradoja no pasó desapercibida entre los asistentes: para protestar contra una moción de censura que afecta exclusivamente al Ayuntamiento de Lugo —y que, según todas las partes, se presentó cumpliendo escrupulosamente los trámites legales— se necesitó trasladar a cientos de militantes de A Coruña, Vigo, Ferrol, Ourense y Pontevedra. Lo que debía ser una reacción de la base local acabó convirtiéndose en una demostración de fuerza logística autonómica.

“Es evidente que aquí están movilizando todo el aparato del partido para mandar un mensaje”, señalaba un vecino de la zona de la Praza Maior, sorprendido por las presencias foráneas en la protesta. “Pero si el asunto es de Lugo, ¿por qué tienen que venir desembarcar la gente de fuera?”

La pregunta queda en el aire mientras la moción de censura sigue su curso. Lo que ayer quedó claro es que, en el PSOE lucense, las decisiones importantes —incluida la gestión de una simple protesta local— siguen dependiendo de una gestora designada desde arriba. Y que la lealtad a Besteiro, encarnada en la figura de Lucho Lage, sigue siendo la llave que mueve los engranajes del partido en la provincia.

Este sitio web utiliza cookies para que usted tenga la mejor experiencia de usuario. Si continúa navegando está dando su consentimiento para la aceptación de las mencionadas cookies y la aceptación de nuestra política de cookies, pinche el enlace para mayor información.plugin cookies

ACEPTAR
Aviso de cookies