Zumba, judo, patinaje y atletismo brillaron en la clausura, que reunió a niños de 4 a 16 años
El pabellón municipal de Rábade vibró ayer con la clausura de las escuelas deportivas infantiles, un evento que puso el broche de oro a un curso lleno de actividad física, compañerismo y diversión. Decenas de familias se dieron cita para disfrutar de las exhibiciones de las diferentes modalidades deportivas, en una tarde que tuvo un detalle especial: un obsequio conmemorativo del Centenario para cada uno de los participantes.
La cita no solo sirvió para mostrar lo aprendido durante meses, sino también para reivindicar el papel del deporte base como herramienta de educación en valores. Los más pequeños, desde los 4 hasta los 16 años, fueron los auténticos protagonistas.
Un recorrido por siete disciplinas
A lo largo del curso, las escuelas deportivas han ofrecido una amplia variedad de actividades. Ayer, el público pudo ver en acción a los jóvenes deportistas en:
- Zumba infantil: ritmo y coordinación en una coreografía colectiva que arrancó los primeros aplausos.
- Tenis de mesa: reflejos y precisión en partidos exhibición.
- Patinaxe: equilibrio y velocidad en una pista adaptada.
- Fútbol sala: juego en equipo y estrategia.
- Atletismo: carreras y saltos que demostraron la progresión física de los participantes.
- Ximnasia rítmica: elegancia y flexibilidad con cintas y aros.
- Judo: técnicas de caídas, con un claro mensaje de respeto al contrincante.
Centenario: pasado y futuro de la mano
El broche de oro llegó con el regalo del Centenario para todos y todas. Este detalle, vinculado a la conmemoración del centenario del, buscó dejar un recuerdo tangible de este año histórico en la memoria de los jóvenes deportistas. Los niños recibieron el obsequio con enorme ilusión entre abrazos y fotos familiares.

