El delegado territorial de la Xunta, Alfonso Villares, visita la sexta edición del Campus Kingtela, que reúne a 165 jóvenes promesas y cuenta con el respaldo del gobierno autonómico.
El municipio lucense de Pol se ha convertido esta semana en el epicentro del baloncesto base gallego. El delegado territorial de la Xunta en Lugo, Alfonso Villares, realizó una visita institucional esta tarde al sexto Campus Kingtela, una iniciativa que dirigen y organizan los hermanos Érik y Sergi Quintela, jugadores profesionales de primer nivel, y que se ha consolidado como una de las citas deportivas imprescindibles del verano en la provincia.
El campus, que arrancó el pasado 29 de junio y se prolongará hasta el sábado 4 de julio, ha batido récords de participación con un total de 165 jóvenes inscritos de entre 7 y 18 años. Los asistentes, que provienen de distintos puntos de Galicia, participan tanto en régimen externo como en régimen de internado, residiendo en las instalaciones del CEIP Rosalía de Castro del municipio, lo que convierte la actividad en un auténtico crisol de convivencia deportiva.
Durante el recorrido por las instalaciones, Villares pudo observar de primera mano las dinámicas de entrenamiento y el ambiente que se respira en el campus. El delegado territorial puso en valor la importancia de esta iniciativa, que trasciende lo meramente competitivo para adentrarse en la formación integral de los jóvenes. “Este campus es un magnífico ejemplo de cómo el deporte contribuye al desarrollo personal de la juventud, fomentando hábitos de vida saludables, el compañerismo, el esfuerzo y el trabajo en equipo”, señaló Villares, quien destacó la alta participación y el entusiasmo de los asistentes.
El secreto del éxito del Kingtela reside en su completo programa formativo. A lo largo de la semana, los participantes desarrollan una intensa agenda que combina entrenamientos técnicos y tácticos de alta exigencia, sesiones de preparación física, competiciones internas, juegos y actividades de ocio, todo ello supervisado por un equipo de entrenadores y monitores especializados que velan por el correcto aprendizaje y la seguridad de los chavales.
El delegado territorial quiso hacer especial hincapié en el papel fundamental que juegan los hermanos Quintela en esta iniciativa. “Hablamos de profesionales de primer nivel que apuestan por compartir su experiencia con la cantera a través de esta propuesta, que se está consolidando como una de las grandes citas deportivas del verano en la provincia y que contribuye además a dinamizar el territorio”, afirmó Villares. La presencia y cercanía de Érik y Sergi, que se implican activamente en las sesiones de entrenamiento, supone un aliciente extra para los jóvenes participantes, que ven en ellos un espejo en el que mirarse.
Por último, Alfonso Villares aprovechó la visita para reafirmar el compromiso de la Xunta de Galicia con el apoyo a actividades que fomentan la práctica deportiva entre los más pequeños. En este sentido, destacó que iniciativas como el Campus Kingtela no solo promueven los valores intrínsecos del deporte, sino que también favorecen la conciliación de las familias durante los meses de verano y ayudan a fijar población y generar actividad en el entorno rural. La Xunta, a través de sus distintas líneas de ayuda, respalda este tipo de proyectos que alinean el desarrollo deportivo con el social, asegurando que el baloncesto siga siendo una herramienta de crecimiento para las nuevas generaciones.

