El encuentro mantenido entre la alcaldesa de Lugo, Elena Candia, y los placeros de la ciudad ha supuesto un antes y un después en la relación entre el Consistorio y uno de los sectores más emblemáticos del comercio local. La reunión, que también contó con la presencia de la concejala de Industria y Mercados, Silvia Colmenero, y la edil María Reigosa, fue fruto de una petición del propio colectivo y se ha convertido en un primer paso firme hacia la solución de los problemas que se venían arrastrando durante años.
El ambiente de colaboración y entendimiento que presidió el encuentro permitió abordar con honestidad y voluntad de cambio las principales demandas de los placeros. Como resultado, se acordó convocar próximamente la Comisión de Prazas e Mercados, un órgano clave para profundizar en las peticiones presentadas y articular soluciones consensuadas.
Entre los asuntos tratados, destacó la necesidad de actualizar ciertos aspectos de la ordenanza municipal que regula el funcionamiento de estas instalaciones. Se pusieron sobre la mesa medidas innovadoras y adaptadas a los nuevos tiempos, como la eliminación de la obligatoriedad de apertura en horario de tarde —una vieja reivindicación que otorgará mayor flexibilidad a los profesionales—, la creación de un sistema ágil de quejas y sugerencias, y la incorporación de procedimientos y accesos mediante sistemas digitales. Estas iniciativas no solo modernizarán la gestión de los mercados, sino que mejorarán la experiencia de compra de los ciudadanos.
Otro de los grandes avances del encuentro fue el compromiso adquirido por la alcaldesa y su equipo para restablecer canales de diálogo fluidos y permanentes con los placeros. «Vamos a actuar con transparencia y a favorecer una relación basada en la colaboración y el entendimiento», subrayó Elena Candia durante la reunión, en un gesto que fue valorado muy positivamente por los asistentes.
Este nuevo clima de confianza abre una esperanza real para el futuro de los mercados de Lugo, y representa una firme apuesta por el comercio local, la proximidad y la calidad. Los placeros, piedra angular de la economía de cercanía y del producto fresco de calidad, ven así reconocida su labor y su importancia estratégica para la ciudad.
Lugo gana con este diálogo: gana en tradición, en modernidad y en futuro. La apuesta por unos mercados vivos, accesibles, digitales y humanos es, sin duda, una apuesta ganadora para toda la ciudadanía.


