Los de Luis Casimiro rompieron el invicto local del UCAM con un partido casi perfecto, dominando en los tableros y mostrando una letal eficacia ofensiva para sumar su tercera victoria consecutiva
En la noche del 16 de noviembre de 2025, el Palacio de los Deportes de Murcia, un fortín hasta entonces imbatido en esta Liga Endesa, fue testigo de una lección de baloncesto en equipo. El Río Breogán de Lugo, en un despliegue de poderío físico y acierto colectivo, se impuso por 83-96 al colíder UCAM Murcia, desarbolando al equipo de Sito Alonso y enviando un contundente mensaje al resto de la competición.
Desde el saque inicial, el conjunto lucense dejó claro que no venía a Murcia con complejos. Con una defensa asfixiante y una clara superioridad en el rebote, el Breogán tomó las riendas del partido en el primer cuarto (15-25) y no las soltó en ningún momento. Emparejó los dos cuartos centrales y volvió a dominar en los momentos clave, demostrando una madurez y un control del juego poco comunes en una cancha tan hostil.
Claves de una actuación redonda
La victoria breoganista no fue casual. Se sustentó en tres pilares inamovibles:
- Dominio absoluto en la pintura: La batalla del rebote, un duelo anunciado, fue ganada de forma categórica por los visitantes (30-46). El pívot Brankovic, con un doble-doble de 19 puntos y 11 rebotes, fue el gran artífice de este dominio, secundado por un equipo que se mostró siempre más hambriento bajo los aros.
- Eficacia letal y juego coral: El ataque del Breogán fue un reloj suizo. Pacientes en las posesiones, encontraron sistemáticamente tiros de calidad. Destacaron con un contundente 57% en tiros de dos puntos, superando con creces sus propias previsiones y el 50% del Murcia. Además, desde la línea de tres puntos mantuvieron un aplastante 33% de acierto, desbaratando cualquier intento de reacción local.
- Figuras en estado de gracia: Mientras el UCAM pareció depender en exceso de Ennis y Raieste, el Breogán presentó un equipo lleno de armas. Tyler Cook fue imparable en ataque (24 puntos y 5 asistencias), Brankovic confirmó su explosión y rentabilidad en el juego interior, y Alonso aportó 16 puntos clave. Además, Jordan Russell, mejorado, fue esencial en el control del ritmo del partido.
Crónica de un dominio anunciado
El partido siguió un guion escrito por los de Casimiro. El primer cuarto sentó las bases del triunfo con una defensa férrea que se tradujo en contraataques mortíferos. En el segundo periodo, los lucenses supieron mantener la ventaja, llegando a ponerse 19-31 en el minuto 14, respondiendo a cada mini-reacción murciana.
Tras el descanso, no hubo resaca. El Breogán continuó con la misma intensidad, fluido en ataque y sólido en defensa, mientras el UCAM, desconcertado y sin ideas, veía cómo se esfumaban sus opciones de remontar. La estadística de triples, igualada al 33% para ambos, fue la única tabla de salvación a la que el Murcia no pudo agarrarse, eclipsada por la clara superioridad breoganista en el resto de los aspectos del juego.
Esta derrota supone un jarro de agua fría para el UCAM Murcia, que sufre su primera caída en casa y ve complicado su brillante inicio de temporada. Para el Río Breogán, sin embargo, esta es una victoria de gran calado, una inyección de moral que le hace ascender puestos y demostrar que, con este juego, pueden batirse ante cualquiera. Un año después de ganar en Lugo, los celestes han invertido los papeles y han conquistado Murcia con una exhibición de poder.


Fuente: acb.com

