Los de Luis Casimiro encontraron en el talento de Alonso y la dirección de Mavra sus bazas para plantar cara durante tres cuartos a un equipo azulgrana que solo pudo despegar en el último acto
El Río Breogán salió del Palau Blaugrana con una derrota en el marcador (100-85), pero con la cabeza bien alta. En la fortaleza catalana, el equipo lucense libró una batalla épica durante tres cuartos, demostrando una coraje que mantuvo en vilo a un Barça que necesitaba resarcirse de su europea debacle ante el Zalgiris.
El partido comenzó con los celestes sorprendiendo al local, llevando la iniciativa en los primeros compases del marcador. La solidez inicial se mantuvo hasta el segundo cuarto, donde el Breogán firmó su mejor parcial (23-16) para volver a ponerse por delante y llegar al descanso con un ajustadísimo 44-41 en el electrónico, un triunfo táctico teniendo en cuenta el potencial ofensivo del rival.
Sin embargo, a la salida del vestuario, el Barcelona empezó a imponer su jerarquía. Aun así, los gallegos no se rindieron. El tercer cuarto fue un pulso constante, un asalto de ida y vuelta que los de Casimiroa lograron cerrar con un parcial de 28-26 en contra, manteniendo la esperanza de la remontada a tan solo cinco puntos (72-67) en el tramo final.
Fue en el último cuarto donde el poderío del Barça, con un Willy Hernangómez determinante, resultó imparable. Un parcial de 28-18 en los últimos diez minutos infló el marcador final, dando una imagen de superioridad que no fue tal durante la mayor parte del encuentro.
La estadística: el acierto, la clave de la diferencia
La cruda realidad del partido se refleja en los porcentajes de tiro. Mientras el Barça exhibió un contundente 58,73% en tiros de campo, el Breogán se quedó en un 46,15%. La diferencia fue abismal en los tiros de dos puntos (75% azulgrana frente al 60,61% lucense) y notable desde la línea de tres (41,94% vs. 31,25%). La única estadística donde el conjunto gallego dominó con claridad fue en los tiros libres, con un 78,95% de acierto.
Los hombres clave: Alonso lidera, Mavra dirige
En un escenario de tanto prestigio, el Breogán encontró brillantez individual. Alonso fue el faro del equipo, liderando la anotación con 17 puntos y alcanzando una valoración de 20, confirmando ser un fichaje de un valor incalculable. En la dirección, Stefan Mavra demostró por qué el equipo funciona de otra manera cuando él está en la pista, repartiendo 6 asistencias que hilvanaron el juego ofensivo celeste. En la pintura, Babacar Dibba puso el músculo con 4 rebotes capturados.
Al otro lado, el Barça desplegó su poderío coral, con Will Clyburn (21 puntos) y Joel Parra (14 puntos y 5 rebotes) como estandartes de una victoria que, aunque trabajada, no logró apagar la luz de un Breogán combativo.
Derrota con sabor a aprendizaje
Lejos de ser una sumisión, la actuación del Breogán en el Palau es un motivo de optimismo. Demostrar que se puede mirar a los ojos a un equipo de la élite en su feudo durante 30 minutos es un capital del que sacar provecho de cara a la larga temporada. La derrota duele, pero la cara no se ha perdido. Al contrario, se ha ganado el respeto y la confirmación de que este equipo tiene argumentos para competir en la elite.
Barcelona

Breogán

Datos: acb.com

