El conjunto lucense, liderado por un Andric estelar (15 puntos en el último periodo), endosa un parcial de 18-3 en el tramo decisivo para romper su mala racha en casa
El Pazo dos Deportes de Lugo vivió una noche de infarto, de esas que reconcilian a una afición con su equipo. El Río Breogán, tras un partido de altibajos, logró una victoria épica ante el Baxi Manresa (91-78) que sabe a gloria, porque llegó después de ir por detrás en el marcador hasta bien entrado el último cuarto. Los de Luis Casimiro, eso sí, ya habían dado ligeros avisos a finales del tercer periodo, pero fue en el asalto final cuando asaltaron definitivamente el partido.
La noche arrancó con una novedad en el Pazo: la inauguración del marcador central, que permitió al público seguir al detalle cada desafío y cada acción. Una mejora tecnológica que, sin embargo, no pudo evitar un inicio para no mirar. Los primeros minutos fueron un correcalles caótico, con las pérdidas de balón como tristes protagonistas. En ese escenario de errores, el Manresa encontró una racha anotadora que le permitió disfrutar de una primera ventaja cómoda.
Un primer tiempo para olvidar (y una afición que no pierde la fe)
En la primera mitad, los lucenses parecían ausentes. El juego era un galimatías, una guerra de guerrillas donde cada uno quería ganar la guerra por su cuenta, sin rumbo ni dirección. La desesperación se palpaba en la grada. Sin embargo, a pesar del mal juego local, los catalanes no lograban escaparse en el marcador. Esa pequeña grieta mantuvo viva la esperanza de una hinchada que pedía a gritos que su equipo empezara a jugar.
El objetivo era simple: hacer algo medianamente bien y levantar el partido. Y ahí aparecieron los primeros destellos. Mavra y Sakho, con varios minutos de calidad, empezaron a mostrar la luz al final de la primera mitad. Fueron los encargados de acercar a los lucenses en el electrónico y, sobre todo, de contagiar la fe a sus compañeros.
La explosión de Andric y un apagón visitante
La segunda parte fue un intercambio de golpes constante. En el Manresa, Álex Reyes se erigió como un martillo pilón, terminando el encuentro con 21 puntos y 23 de valoración, además de capturar 5 rebotes, siendo el líder de su equipo en la pintura. Pero enfrente se gestaba la tormenta.
Todo quedó para decidir en el último cuarto (62-63 al final del tercero). Y ahí, el Breogán subió un pistón su nivel defensivo mientras que el Manresa sufría un apagón ofensivo devastador. La irrupción de Andric fue sencillamente sobrenatural: 15 puntos en el último cuarto, todos ellos decisivos, para acabar con 18 de valoración. Andric se destapó cuando más se le necesitaba, liderando un parcial de 18-3 que sentenció el partido a falta de tres minutos.
Diego Ocampo, técnico gallego del Manresa, intentó frenar la sangría con tiempos muertos, pero sus jugadores fallaron tiros liberados, incluido un triple clave de Álex Reyes desde la esquina que habría puesto a los suyos a tres puntos.
La pintura, la gran diferencia
Uno de los datos que explica la victoria local es el dominio en la zona. Los de Luis Casimiro ejecutaron hasta 44 puntos desde la pintura, por unos pobres 26 de los catalanes. El rebote ofensivo y la capacidad de castigar en transiciones rápidas fueron determinantes.
Eso sí, las pérdidas siguen siendo una asignatura pendiente. Los lucenses acumularon 16 balones perdidos, mientras que el Manresa llegó hasta las 18. Un lastre que, esta vez, no impidió la victoria gracias al acierto en los minutos finales.
Consecuencias y ficha técnica
El Río Breogán suma su décima victoria de la temporada, respirando tranquilo en la zona media-baja de la tabla. Por su parte, el Baxi Manresa encadena su cuarta derrota consecutiva (tercera en Liga Endesa), complicando seriamente su objetivo de evitar los puestos calientes de la clasificación.
Ficha técnica:
91 – Río Breogán (15+24+23+29): Russell (7), Arturs Kurucs (9), Aranitovic (11), Andric (15), Sakho (12) -cinco inicial-, Brankovic (8), Francis Alonso (14), Cook (-), Mavra (13) y Dibba (2).
78 – Baxi Manresa (26+17+20+15): Bassas (14), Brooks (8), Reyes (21), Knudsen (11), Akobundu (5) -cinco inicial-; Oriola (3), Ubal (4), Steinbergs (3), Gaspá (2) y Obasohan (7).
Árbitros: Martín Caballero, Juan de Dios Oyón e Iyán González.
Incidencias: Partido de la jornada 24 de la Liga Endesa disputado en el Pazo Provincial dos Deportes de Lugo ante 5.285 espectadores.


Fuente: acb.com

