El conjunto canario, sólido y certero desde el inicio, sentenció el partido con un contundente primer cuarto y nunca perdió el control, a pesar de los esfuerzos lucenses. Shermadini, con un doble-doble de 18 puntos y 10 rebotes, fue el líder de una actuación coral tinerfeña
La Laguna Tenerife firmó una exhibición de oficio y potencia ofensiva para imponerse al Río Breogán en el Pazo dos Deportes (96-108), en un partido correspondiente a la Liga Endesa ACB. Los canarios, desde el arranque, demostraron ser un bloque más maduro y certero, dejando en evidencia las carencias defensivas de un Breogán que, pese a su lucha, no logró reponerse del golpe inicial.
Un detalle inusual anticipó una noche complicada para los de Luis Casimiro: algunos huecos en las gradas del siempre fiel Pazo. En la cancha, el vacío pronto fue estratégico y anotador. Un parcial de 0-12 en el primer cuarto, en el que los visitantes encestaron 6 de 7 triples (frente a 0 de 3 local), sentó las bases del encuentro (24-33).
El equipo lucense reaccionó en el segundo acto, mejorando notablemente en defensa y ganando ese cuarto. Sin embargo, la impresión general fue de un Tenerife con el dominio absoluto del ritmo. Su solidez se cimentó en dos pilares: un acierto demoledor desde la línea de tres (terminaron con un porcentaje del 56%) y un dominio total en el rebote (29), lo que generó valiosas segundas oportunidades. El Breogán, tras el pésimo inicio, logró remontar sus estadísticas en triples hasta un discreto 6 de 18 al final, pero nunca fue suficiente.
Shermadini, la torre de control
La solidez canaria tuvo nombre propio: Shermadini. El pívot georgiano fue imparable durante los 29 minutos que estuvo en pista, firmando un monumental doble-doble de 18 puntos, 10 rebotes y 3 asistencias, para una valoración de 34. Fue la piedra angular sobre la que se construyó la victoria. Pero no estuvo solo. Recibió un apoyo excelente de Doornekamp (20 puntos), Fitipaldo (19) y Huertas (15), en una muestra de poderío colectivo.
En el Breogán, la lucha fue desigual. El máximo anotador fue el pívot Sakho, con 15 puntos y 3 rebotes en 17 minutos, siendo el jugador más valorado de su equipo. Un dato anecdótico pero significativo fue la breve pero intensa aparición del base Erik Quintela. Con el partido decidido y en apenas 1:53 minutos en pista, logró remontar 11 puntos de diferencia personal y anotar una valoración de 5, un destello de orgullo local en la derrota.
Un tercer cuarto de ilusión frustrada
Tras el descanso, el Breogán, impulsado por Mavra, Brankovic y Andric, logró un buen momento y se acercó en el marcador, generando un hilo de esperanza. No obstante, el Tenerife, experto y sereno, supo responder a cada arranque local con canastas clave, desinflando cualquier opción de remontada y manejando los minutos finales con total autoridad.
La victoria refuerza al Lenovo Tenerife como uno de los equipos más firmes y fiables de la competición. Para el Breogán, supone un correctivo que evidencia la necesidad de encontrar una mayor consistencia defensiva y de tiro para competir contra los equipos punteros de la Liga ACB.


Fuente: acb.com


