27/09/2026

El Pazo abre sus puertas: empieza la fiesta

Imagen desarrollada con IA

Doce de la mañana. Domingo. Lugo. El Pazo dos Deportes vuelve a rugir. Y no, no es un simulacro: empieza la ACB de verdad.

Este domingo, a las 12:00, el Río Breogán recibe al Joventut de Badalona en la primera jornada de liga. Y ojo, que el rival no es cualquiera: llega a Lugo el flamante campeón de la Supercopa Endesa, que hace una semana arrasó al Barça en la final (101-87) y se llevó el título cuarenta años después. Nada menos.

Pero tranquilidad, afición. Que nadie se ponga nervioso. En Lugo también sabemos lo que es ganarle a este Joventut. La temporada pasada ya lo hicimos aquí, en casa, con un 93-86 que todavía se recuerda. Y aunque aquel día Ricky Rubio hizo de las suyas, la victoria se quedó en el Pazo. Que se lo pregunten a los badaloneses si se acuerdan.

El rival llega tocado (y no solo por el champán de la Supercopa)

Vamos con las buenas noticias: el Joventut no está para tirar cohetes. Bueno, cohetes sí, que vienen de ganar un título, pero de efectivos van justitos.

Ante Tomic, su pívot estrella, sigue de baja. Y no es cosa de un par de semanas: el croata estará fuera «meses». Su baja es un alivio para cualquier rival, porque el hombre, con 39 años, sigue siendo un dolor de muelas en la pintura.

Y por si fuera poco, Yannick Kraag también se cae de la lista. El alero neerlandés tiene una lesión muscular en el aductor de la pierna derecha, distinta a la que ya arrastraba en pretemporada. Los médicos dicen que «su evolución marcará los plazos de su regreso», que viene a ser lo mismo que decir «ya veremos». Vamos, que entre Tomic y Kraag, el juego interior del Joventut está más cojo que una mesa de camping.

Eso sí, aviso a navegantes: Nico Laprovittola llega en modo bestia. El argentino fue el MVP de la Supercopa y metió 58 puntos entre semifinal y final, con 14 triples. Sí, han leído bien. Catorce. El hombre está en racha y no parece tener intención de parar. Así que la defensa breoganista tendrá trabajo extra este domingo.

El Breogán, a pleno rendimiento

Y ahora las buenas noticias de verdad. Luis Casimiro podrá contar con todos sus efectivos. Todos. Incluido Andersson García, el interior dominicano que se incorporó hace unos días después de resolver sus trámites burocráticos con el visado. Ya era hora, porque el chaval llevaba semanas esperando en tierra de nadie mientras sus compañeros sudaban en pretemporada.

El equipo mezcla continuidad y caras nuevas: Mavra, Francis Alonso, Aranitović, Andrić y Brankovic siguen a bordo, mientras que Rasir Bolton y Tevin Brown llegan para dar más pólvora al perímetro. Es una plantilla que se conoce, que viene de hacer una temporada de matrícula (playoffs incluidos, algo histórico), y que sabe lo que es competir en el Pazo.

Eso sí, hay una espinita clavada: la eliminación europea. El Breogán cayó en la fase previa de la Basketball Champions League contra el Dziki Warszawa polaco, así que este año toca centrarse en la liga. Unos lo verán como una desgracia; otros, como una bendición. Menos viajes, menos desgaste y todas las energías puestas en la ACB. No está mal como plan B.

Casimiro lo tiene claro: «Hay que afrontar el partido al cien por cien». Y razón no le falta. Porque el Pazo, cuando se llena, aprieta. Y mucho.

El factor Pazo

Que nadie se olvide: jugar en Lugo no es plato de buen gusto para nadie. El Pazo es un fortín, un hervidero, un sitio donde los equipos visitantes sudan más de la cuenta. Y a las doce de la mañana, con la afición breoganista en pie desde primera hora, el ambiente promete.

Álex Reyes, fichaje del Joventut, ya lo ha avisado: «Es un pabellón difícil, su afición mete mucha presión, y además vienen de perder en Europa, así que saldrán con muchísimas ganas». Toma ya. Palabras textuales de alguien que sabe lo que se va a encontrar.

Y es que el Breogán, después del palo europeo, tiene ganas de revancha. Ganas de demostrar que lo de la temporada pasada no fue flor de un día. Ganas de empezar la liga con una victoria en casa ante un rival de postín.

Empieza el espectáculo

Así que ya saben: domingo, 12:00, Pazo dos Deportes. El Breogán recibe al campeón de la Supercopa en el estreno liguero. Un rival con bajas importantes, un equipo local con ganas de fiesta y una afición dispuesta a empujar desde el minuto uno.

No hay excusas. No hay mejor manera de arrancar la temporada que ganando en casa. Y si el año pasado se pudo, este también.