El alcalde de Monterroso, Eloy Pérez, recibió este jueves en la Casa Consistorial a Diego Rodríguez Vázquez, un vecino de San Pedro de Frameán que ha puesto el nombre del municipio en el mapa académico gallego. Con una impresionante calificación de 9,55 en las pruebas de acceso a la universidad (PAU), Diego no solo se alza con el tercer mejor expediente de la provincia de Lugo, sino que además irrumpe en el puesto número 15 del ranking autonómico.
El joven, que cursó sus estudios de Bachillerato en el IES Lama das Quendas de Chantada —localidad donde reside actualmente con sus padres—, no olvida sus raíces. «Fue criado en Monterroso y aquí sigo pasando gran parte de mi tiempo», confesó Diego durante el encuentro, visiblemente emocionado por el reconocimiento institucional.
El regidor municipal quiso poner en valor el esfuerzo y la constancia del estudiante, destacando que «estos resultados no son fruto de la casualidad, sino del trabajo bien hecho y del apoyo familiar». Como muestra de orgullo por su logro, Pérez hizo entrega a Diego de dos obsequios institucionales: una placa conmemorativa del Concello y una edición facsimilar del Códice Calixtino, un gesto que el joven agradeció con sinceridad. «Me ha hecho mucha ilusión; es un detalle que valoro enormemente porque sé que representa la historia y la cultura de nuestra tierra», señaló.
Un futuro internacional con raíces muy gallegas
Lejos de conformarse, Diego ya tiene la mirada puesta en el horizonte. Su próximo destino será Madrid, donde tiene previsto cursar el doble grado en Historia y Relaciones Internacionales. Una combinación que, según explica, le permitirá «entender el pasado para construir puentes en el presente».
El alcalde, visiblemente satisfecho, quiso despedirse con un mensaje de aliento: «Diego es un ejemplo para todos los jóvenes de Monterroso. Le deseamos la mejor de las suertes en esta nueva etapa, pero siempre recordándole que aquí tiene su casa y su gente».
Con su expediente bajo el brazo y la mochila cargada de sueños, Diego Rodríguez Vázquez se despide de la comarca con un objetivo claro: seguir haciendo historia, esta vez desde las aulas universitarias. Eso sí, siempre con el recuerdo de San Pedro de Frameán y el aliento de todo un municipio que ya lo lleva en su escaparate de orgullos.

