El proyecto ‘Fibranzas’, clausurado en Chantada, forma a una nueva generación de cesteros fusionando el saber tradicional con el diseño contemporáneo para asegurar el relevo generacional
En un rincón de la Ribeira Sacra, entre viñedos y bosques de castaños, se está cociendo una quieta revolución artesanal. La primera edición del ‘Fibranzas. Laboratorio de fibras vegetales’, una iniciativa pionera de la Xunta de Galicia, ha concluido esta semana en San Cristovo de Mouricios (Chantada) con un objetivo claro y ambicioso: profesionalizar el oficio de la cestería y garantizar su futuro mediante un relevo generacional formado en las técnicas ancestrales, pero con una mirada puesta en el diseño y la comercialización moderna.
La gerente de la Fundación Artesanía de Galicia, Elena Fabeiro, fue la encargada de cerrar este innovador curso, el más extenso del programa ‘Aprender de la tradición. Oficios y técnicas’. En declaraciones a este medio, Fabeiro destacó la singularidad de un proyecto que “apuesta por la artesanía como un sector vivo, competitivo y con un enorme potencial para vertebrar y fijar población en el rural gallego”. La buena acogida ha sido tal que ya se trabaja en una segunda edición para el próximo año.

Del mimbre al diseño: un puente entre el ayer y el mañana
‘Fibranzas’ no es un simple taller de cestería. Es un itinerario formativo completo que guía a los alumnos a lo largo de todo el proceso: desde el conocimiento y la obtención de las fibras vegetales autóctonas como el lino, el mimbre o el castaño, hasta la creación de prototipos y piezas con valor artístico y comercial.
El broche de oro lo puso el galardonado diseñador gallego Miguel Leiro, reciente Premio Nacional de Diseño 2025. Leiro dirigió el módulo final, centrado en el diseño de objetos. “Se trataba de que los alumnos dieran el salto de dominar la técnica a crear piezas con identidad propia, aplicando el diseño para darle un nuevo valor al conocimiento que ya tenían”, explicó el diseñador. El resultado fue una colección de prototipos que demuestran cómo la cestería puede dialogar con la contemporaneidad sin perder su esencia.

Maestros de la fibra: un elenco de lujo
La formación ha contado con un plantel de instructores de primer nivel, uniendo el talento local e internacional. Por el aula han pasado desde el Premio Nacional de Artesanía 2023, Álvaro M. Leiro, y la multipremiada Idoia Cuesta, hasta los especialistas daneses en cestería y paisajismo Jette Mellgren y Jan Johansen. Este elenco garantizó una visión 360 grados del oficio, abarcando desde las técnicas más puras de la cestería tradicional hasta su aplicación en instalaciones artísticas y paisajísticas.
‘Aprender de la tradición’: una estrategia para salvar oficios
Este laboratorio se enmarca en el programa ‘Aprender de la tradición. Oficios y técnicas’, una estrategia formativa única en España que la Xunta puso en marcha a finales de 2023. Su misión es crucial: frenar la pérdida de saberes ancestrales y facilitar un relevo generacional que asegure la continuidad de oficios ligados al territorio.
El programa no solo se dirige a artesanos ya consolidados, sino que busca captar nuevos talentos, formándoles con un conocimiento práctico profundo, similar al que se adquiría en los antiguos talleres como aprendices, pero complementado con una base teórica sólida.
Con la clausura de ‘Fibranzas’, Galicia no cierra un simple curso. Planta una semilla. La semilla de una nueva generación de artesanos que, con las manos en la fibra y la mente en el futuro, están tejiendo no solo cestos, sino también un porvenir sostenible y lleno de oportunidades para el rural gallego.

