29/06/2026

La Muralla de Lugo, un legado de piedra que traspasa fronteras

Una exposición itinerante entre el Castro de Viladonga y la Domus del Mitreo conmemora el 25º aniversario de la declaración de la fortaleza romana como Patrimonio Mundial

La historia de la Lucus Augusti romana se engalana para celebrar un cuarto de siglo de reconocimiento universal. El Museo del Castro de Viladonga, en el municipio de Castro de Rey, acoge desde ayer y hasta el próximo 31 de enero la exposición conmemorativa ’25 años de la declaración de la Muralla de Lugo Patrimonio de la Humanidad’. Una muestra que, más allá de su valor divulgativo, simboliza un diálogo cultural entre dos yacimientos emblemáticos de la provincia: el mundo castreño y la impronta urbana de Roma.

La iniciativa, fruto de una colaboración entre la Consellería de Cultura, Xestión do Territorio e Vivenda –a través del Museo de Viladonga– y el Museo da Domus do Mitreo, perteneciente al Campus de Lugo de la Universidade de Santiago de Compostela (USC), busca «difundir el extraordinario valor histórico, cultural y social» del monumento lucense, según explican sus organizadores. La exposición nace con vocación itinerante, estando prevista su posterior inauguración en la Sala de Exposiciones de la Domus del Mitreo, en la ciudad de Lugo, para asegurar una mayor difusión pública.

Un viaje en doce paneles

La propuesta expositiva se articula en doce paneles informativos que combinan textos rigurosos con un amplio y sugerente material gráfico. Este recorrido visual y didáctico ofrece una visión holística de la fortaleza romana mejor conservada del mundo. Los contenidos abordan desde el contexto histórico de su construcción en el Bajo Imperio Romano (siglo III d.C.) hasta su evolución a lo largo de los siglos, pasando por las técnicas y materiales de su edificación, sus funciones defensivas y simbólicas, y el profundo impacto urbano que ha generado en la trama de la ciudad, con la que mantiene una relación única de simbiosis.

Uno de los apartados más destacados se centra en las intervenciones y restauraciones recientes, subrayando el compromiso continuado por la conservación de un bien que, desde el 30 de noviembre del año 2000, forma parte del selecto catálogo de la UNESCO. «No solo celebramos un aniversario; reivindicamos la vitalidad de un monumento vivo que es seña de identidad de todos los lucenses y un faro cultural para Galicia», señaló un portavoz de la organización durante la presentación.

Un puente entre dos mundos

La elección del Museo do Castro de Viladonga como primera sede no es casual. Instalado sobre un poblado fortificado de la Edad del Hierro que perduró durante la romanización, el museo representa el sustrato cultural sobre el que se asentó el poder de Roma. Alojar aquí una exposición sobre la Muralla de Lugo –máxima expresión del poder imperial y del proceso urbanizador– establece un diálogo arqueológico de enorme riqueza. «Permite al visitante comprender la transición, el encuentro y a veces la superposición de dos mundos: el indígena castreño y el romano imperial», explica la directora del museo.

La exposición, de entrada gratuita durante el horario habitual del Museo do Castro de Viladonga, se presenta como una cita imprescindible para escolares, turistas y, en general, para cualquier persona interesada en profundizar en la huella que Roma dejó en el noroeste peninsular. Es una invitación a recorrer, a través de imágenes y palabras, los más de dos kilómetros de perímetro de una Muralla que, tras 25 años como Patrimonio de la Humanidad, sigue desafiando al tiempo y contando historias.

Este sitio web utiliza cookies para que usted tenga la mejor experiencia de usuario. Si continúa navegando está dando su consentimiento para la aceptación de las mencionadas cookies y la aceptación de nuestra política de cookies, pinche el enlace para mayor información.plugin cookies

ACEPTAR
Aviso de cookies