El delegado territorial de Lugo, Javier Arias, visitó las mejoras en el local de San Miguel do Páramo, beneficiado junto a otras tres asociaciones del municipio
La administración autonómica sigue reforzando su compromiso con el tejido asociativo en el medio rural gallego. En los últimos meses, la Xunta de Galicia ha invertido un total de 17.000 euros en la mejora del equipamiento de las sedes de cuatro asociaciones de vecinos del municipio lucense de Castroverde, una iniciativa que busca fortalecer los espacios de encuentro y convivencia en las parroquias.
El delegado territorial de Lugo, Javier Arias, quiso constatar personalmente el resultado de estas ayudas. Durante la mañana de hoy, visitó el local social de la asociación cultural y vecinal Castro da Airexe, en la parroquia de San Miguel do Páramo. Allí, pudo comprobar cómo la instalación de un lavalozas y nuevas mesas de madera, financiada con una ayuda superior a los 3.000 euros, dota a la entidad de los elementos básicos de cocina necesarios para incorporar actividades gastronómicas a su programación.
Más allá de la infraestructura: un impulso al tejido social
Esta inversión no es la primera que recibe esta asociación. En la convocatoria de 2022, ya se benefició de 15.000 euros destinados a obras de mejora, accesibilidad y la adquisición de mobiliario básico. Todas estas subvenciones se enmarcan dentro del Plan específico de acción comunitaria de la Consellería de Presidencia, Justicia y Deportes, un programa dirigido a colectivos vecinales, comunidades de usuarios de agua y asociaciones de mujeres rurales.
El objetivo del plan es claro: crear y acondicionar espacios que sirvan como puntos de encuentro y dinamización social en los núcleos rurales. Para ello, establece unas cuantías máximas de ayuda de 12.000 euros para obras de acondicionamiento y de 5.000 euros para la compra de equipamiento.
Cuatro asociaciones beneficiadas en el municipio
Junto a la asociación de San Miguel do Páramo, en la última edición del plan resultaron beneficiadas en Castroverde las asociaciones de vecinos de Miranda, A Caxigueira y Faxilde-A Pumarega. Esta distribución de fondos evidencia la intención de la Xunta de apoyar de manera descentralizada a las distintas comunidades parroquiales que conforman el municipio.
Durante su visita, el delegado territorial, Javier Arias, puso en valor el papel fundamental de estas entidades. “Desempeñan una importante función de cohesión social y dinamización cultural”, subrayó. Arias destacó la labor de la administración autonómica para “apoyar su funcionamiento y las acciones con las que unen a los vecinos y vecinas de barrios y parroquias”. Con esta política de ayudas, la Xunta no solo mejora infraestructuras, sino que apuntala el asociacionismo como un pilar esencial para mantener viva y unida a la comunidad rural gallega.

