Los de Casimiro solo estuvieron por delante en la canasta inicial y un desastroso primer cuarto (11-23) marcó un camino cuesta arriba que, a pesar de una gran reacción final, el equipo no pudo remontar. Los 53 puntos combinados de Wong, Brussino y Tobey fueron la clave del triunfo visitante
El Pazo dos Deportes vivió una noche de frustración. El Río Breogán cayó ante el Dreamland Gran Canaria por 81-92 en un partido donde la falta de acierto en los momentos clave y, especialmente, un primer cuarto desarbolado, pesaron más que el coraje mostrado en la reacción final. Esta derrota deja al conjunto celeste con un balance de 2-4 en la Liga Endesa.
Desde el saque inicial, se vio que no sería una noche fácil para los lucenses. El Breogán solo conoció la ventaja con la canasta que abrió el marcador. A partir de ahí, un Gran Canaria inspiradísimo, con un Isaiah Wong incansable, comenzó a martillear desde el perímetro. Los visitantes firmaron un parcial de 3-11 en poco más de tres minutos, forzando el primer tiempo muerto de un Luis Casimiro desesperado por la falta de ritmo y acierto de sus pupilos.
La sangría no se detuvo. Fallos en tiros cómodos locales y una puntería envidiable canaria (4 de 5 en triples al inicio) ampliaron la brecha hasta los 19 puntos (16-35) en el segundo cuarto. Lakovic le ganaba la partida táctica a Casimiro, y el Breogán se ahogaba en un mar de errores y una defensa visitante muy agresiva.
La reacción que no fue suficiente
Tras pasar por vestuarios, el Breogán mostró una cara completamente diferente. Con más intensidad y mejor defensa, empezó a recortar diferencias poco a poco. La gran nota positiva local fue el croata Danko Branković, quien en menos de 20 minutos sobre la pista aportó 11 puntos, 8 rebotes y 3 tapones, siendo una buena noticia para los locales.
El equipo gallego llegó a poner miedo en el corazón canario en el último cuarto. Un parcial de 11-2 acercó al Breogán a solo 4 puntos (75-79) a falta de 5 minutos, avivando la esperanza de una remontada épica. Sin embargo, justo cuando más se necesitaba, el acierto abandonó de nuevo a los celestes.
Un tiempo muerto de Jaka Lakovic recompuso a su equipo. La experiencia y la frialdad de Nicolás Brussino (18 puntos) y la fortaleza interior de Mike Tobey (15 puntos y 7 rebotes) salieron al rescate. Un triple de Brussino, su cuarto del partido, con el marcador en 79-84, fue prácticamente el golpe de gracia (79-87) que desinfló la esperanza local y sentenció el partido.
El triple, la estadística clave
La diferencia en el tiro exterior fue uno de los factores decisivos. Mientras el Dreamland Gran Canaria anotó 14 triples de 39 intentos (un notable 36% de acierto), el Breogán solo pudo convertir 7 de 24 lanzamientos desde la línea de tres (29%). Este desacierto, especialmente en el primer cuarto y en los minutos finales, lastró cualquier opción de victoria.
Con este resultado, el Gran Canaria iguala su balance (3-3) y se engancha a la lucha por los puestos de playoffs. El Breogán, en cambio, se ve obligado a resetear y buscar soluciones rápidas antes de que el calendario le complique aún más las opciones de alcanzar sus objetivos. La fe del Pazo sigue ahí, pero la exigencia en la mejor liga de Europa es máxima.


Fuente: acb.com

