La formación política instaló una carpa informativa este miércoles para recoger firmas y canalizar el malestar vecinal hacia el gobierno local, acusándolo de inacción ante las quejas por la convivencia
Los vecinos de la Zona Norte han encontrado un altavoz en el Grupo Municipal del Partido Popular para elevar su protesta ante el consistorio. La gota que colmó el vaso de la paciencia vecinal ha sido la persistencia de problemas de seguridad y convivencia atribuidos a establecimientos hosteleros con infracciones acreditadas, lo que ha llevado a la puesta en marcha de una campaña de recogida de firmas para exigir soluciones contundentes.
Bajo el lema de reclamar “medidas que garanticen la seguridad, la conciliación y el cierre definitivo” de los locales conflictivos, el PP desplegó hoy una carpa informativa en la calle Divina Pastora, en La Milagrosa. Durante toda la jornada, en un horario de mañana (de 9:00 a 14:00 h) y tarde (de 17:00 a 20:00 h), concejales populares y colaboradores no solo recogieron apoyos, sino que también recorrieron comercios y calles de la zona para escuchar de primera mano las demandas de los residentes.
La portavoz popular, Elena Candia, se desplazó hasta el lugar para respaldar la iniciativa y actuar como portavoz de la frustración vecinal. “Los vecinos llevan mucho tiempo pidiendo soluciones sin encontrar respuesta y cada firma que hoy recojamos es una voz que se suma a esta demanda colectiva”, afirmó Candia. La edil criticó la falta de actuación del gobierno municipal y enfatizó el papel de su grupo: “Hoy los vecinos están hablando claro y nosotros queremos ser su voz en el Ayuntamiento”.
El problema de fondo: convivencia y seguridad
El malestar de los residentes no es nuevo. Según se desprende de las quejas, el origen del conflicto reside en varios locales comerciales, principalmente de hostelería, que cuentan con múltiples infracciones acreditadas. Los vecinos argumentan que estos establecimientos generan ruidos molestos fuera del horario permitido, suciedad en las vías públicas y situaciones que atentan contra la tranquilidad y la seguridad del barrio, especialmente en horarios nocturnos.
La principal petición vecinal, y que el PP ahora recoge con fuerza, es la revocación de la licencia municipal de aquellos locales que, aun teniendo infracciones registradas, continúan con su actividad, alterando la paz del vecindario. Consideran que las sanciones económicas no son disuasorias y que la única solución efectiva es el cierre administrativo definitivo.
El apoyo político: el PP como canal de protesta

La campaña de hoy representa una clara estrategia de los populares para capitalizar el descontento ciudadano y ejercer presión política sobre el equipo de gobierno. Al acompañar físicamente a los vecinos y ofrecerse como su “voz”, el PP busca destacar su presencia en el distrito y posicionarse como la alternativa que sí escucha y actúa frente a los problemas cotidianos.
“Vamos a estar todo el día acompañando a los vecinos, recogiendo apoyos y, sobre todo, escuchando sus demandas”, prometió Candia, subrayando un compromiso de proximidad que, según alegan, brilla por su ausencia en la actual corporación.
Las firmas recogidas hoy serán presentadas formalmente en el Ayuntamiento como un instrumento de presión ciudadana avalado por el principal grupo del pleno. El objetivo es claro: forzar al gobierno municipal a tomar cartas en un asunto que, para los vecinos de La Milagrosa y la Zona Norte, es una prioridad indiscutible.


