Sarria se prepara para acoger el próximo 31 de enero una nueva edición de su emblemática fiesta, un evento que combina tradición culinaria, impulso económico y compromiso con la recuperación de una raza autóctona emblemática
El próximo sábado, 31 de enero, el municipio lucense de Sarria volverá a ser el epicentro gastronómico de Galicia con la celebración de la XVIII Festa do Cocido de Porco Celta, un plato contundente y sabroso que se erige en el protagonista indiscutible del invierno gallego. Más que un simple evento culinario, esta cita se consolida como un acto de reivindicación y promoción de un producto autóctono de excelencia: el porco celta.
El acto de presentación, celebrado recientemente en la localidad, contó con la presencia de Carmen José López, directora territorial de la Consejería de Empleo, Comercio y Emigración, y Paloma Vázquez, jefa provincial de Turismo, que acompañaron al alcalde, Claudio Garrido. Ambas destacaron la importancia de una convocatoria que cada año reúne a cientos de personas, convirtiéndose en un potente reclamo turístico y un dinamizador de la economía local.
El firme respaldo institucional a una raza única
La Xunta de Galicia renovó su colaboración con esta fiesta, subrayando su compromiso transversal con el sector. Este apoyo va más allá del evento puntual. Recientemente, el Gobierno gallego renovó un convenio con la asociación de criadores Asoporcel, dotado con 436.850 euros hasta 2027, cuyo objetivo fundamental es continuar con las actividades de recuperación y conservación del cerdo celta. A esto se suman las ayudas de la Consejería de Medio Rural para la gestión de los libros genealógicos y los programas de cría, pilares esenciales para garantizar la pureza y el futuro de la raza.
Una gesta logística y culinaria
Detrás de la fiesta hay un titánico trabajo de organización y preparación. Se estima que unas 20 personas trabajarán en la cocina y 25 camareros servirán a los comensales. Las cifras de los ingredientes, todos procedentes del cerdo celta, son elocuentes y hablan por sí solas de la magnitud del evento: se emplearán 300 kilos de nabizas, 70 de chorizos, 320 de lacón, 150 de butelo, 290 de espinazo y 270 de cachola.
Origen y espíritu: la unión hace la fuerza
La fiesta nació hace casi dos décadas gracias a la iniciativa y visión de empresarios de la hostelería de Sarria. Un grupo de profesionales se unió con el objetivo común de potenciar el uso de un producto que vislumbraron con un enorme potencial. Hoy, aquel proyecto colaborativo ha dado sus frutos, y el cocido de porco celta se ha convertido en uno de los mejores embajadores de Sarria, simbolizando la capacidad de un territorio para unirse en torno a su patrimonio gastronómico y ganadero.
La XVIII edición, por tanto, no es solo una jornada para degustar un plato emblemático. Es un acto de identidad, conservación y promoción. Un encuentro donde el sabor profundo de la tradición se sirve en la mesa, recordando el valor de proteger y celebrar lo autóctono, y demostrando que el porco celta, más que un animal, es un patrimonio vivo de Galicia.

