17/08/2026

La Escuela de Música de Baamonde derriba barreras y abre sus puertas a todos los vecinos de la comarca

El delegado territorial de Lugo, Alfonso Villares, supervisó las obras de accesibilidad financiadas por la Xunta, que convierten este centro mancomunado en un referente de inclusión cultural en la provincia

La música, como la cultura, no debería tener fronteras ni obstáculos. Con esta máxima, la Escuela de Música de Baamonde, en el municipio de Begonte, da un paso de gigante para convertirse en un espacio verdaderamente accesible para todas las personas, independientemente de su movilidad. El delegado territorial de Lugo, Alfonso Villares, visitó este viernes las instalaciones acompañado del alcalde de Begonte, José Ulla, para comprobar la finalización de las obras de mejora, un proyecto que cuenta con el decidido impulso de la Xunta de Galicia.

La actuación, que supuso una inversión de 34.000 euros procedentes de la Consellería de Presidencia, Xustiza e Deportes, se enmarca en las ayudas destinadas a infraestructuras de uso público en municipios de menos de 30.000 habitantes. Una inyección económica que, en palabras de Villares, «demuestra el compromiso del Gobierno gallego con la dinamización cultural y la eliminación de barreras en el rural». Durante su visita, el representante autonómico subrayó que esta escuela mancomunada, que gestiona la asociación Músico Crisanto y en la que participan activamente los municipios de Rábade, Outeiro de Rei y Friol, es un ejemplo de cooperación y de apuesta por la formación musical de calidad en el interior de la provincia.

Las mejoras ejecutadas han transformado por completo el entorno del centro. La actuación principal consistió en la instalación de un pavimento de hormigón pulido que sustituye superficies irregulares, así como la construcción de una rampa de acceso que facilita la entrada y el tránsito de personas con problemas de movilidad, incluyendo aquellas que usan sillas de ruedas o carritos de bebé. Junto a esto, se amplió la dotación de plazas de aparcamiento, garantizando un estacionamiento seguro y próximo. No menos importante fue la modernización del sistema de recogida de aguas pluviales y su conexión a la red de saneamiento, una mejora que asegura la durabilidad e higiene de las instalaciones.

«Hablamos de cultura, pero también de igualdad. No se puede entender un proyecto educativo sin garantizar que todos los alumnos, familiares y visitantes puedan acceder en condiciones óptimas», afirmó Alfonso Villares, quien destacó el trabajo conjunto entre la administración autonómica y los municipios implicados para sacar adelante una infraestructura que ya es una referencia comarcal.

Por su parte, el alcalde de Begonte, José Ulla, agradeció el apoyo de la Xunta e hizo hincapié en el valor estratégico de la escuela, que no solo ofrece formación musical, sino que actúa como un motor social y cultural en la zona. «Esta escuela es una fábrica de sueños, y ahora sus sueños son más accesibles para todos. Estamos hablando de más de 80 alumnos que reciben clases individuales y grupales de canto y de diversos instrumentos, y que tienen la oportunidad de formar parte de agrupaciones de gran nivel», señaló el regidor.

Y es que la Escuela de Música de Baamonde no es un centro al uso. Más allá de las enseñanzas reguladas de Grado Profesional, su espíritu vital reside en sus formaciones colectivas, verdadero corazón de la comunidad musical. Los alumnos pueden integrarse en la Banda de Música Sons e Soños, en la Banda de Gaitas Sons da Chaira, en la Young Murajazz Big Band o en el Coro, agrupaciones que no solo ofrecen una formación integral, sino que son el canal para llevar la música a cada rincón de la comarca de Lugo, creando un sentimiento de pertenencia y orgullo.

Con esta intervención, la Xunta de Galicia y el Ayuntamiento de Begonte envían un mensaje claro: la música es para todos, y los espacios donde se crea, aprende y comparte deben estar a la altura de esa premisa. La Escuela de Música de Baamonde, con sus puertas y caminos ahora libres de barreras, resuena con más fuerza que nunca.