Mavra firma una exhibición histórica (22 puntos, 10 asistencias y 35 de valoración) y los lucenses se convierten en el primer equipo en superar los 100 puntos en las dos primeras jornadas desde 2004
El Río Breogán ha empezado la temporada de la manera más ilusionante posible. Los lucenses asaltaron este sábado el Nou Congost y se impusieron con claridad al Kids&Us Manresa por 95-101, un triunfo que les permite terminar la jornada como líderes provisionales de la Liga Endesa y que confirma que lo sucedido la semana pasada ante el campeón de la Supercopa no fue una casualidad.
El conjunto gallego fue de menos a más y firmó un partido de autoridad, especialmente en los cuartos segundo y tercero, donde demostró un estado físico y mental excepcional. Con esta victoria, el Breogán se convierte además en el primer equipo capaz de anotar más de cien puntos en las dos primeras jornadas de la liga desde 2004, un dato que refleja el potencial ofensivo del equipo dirigido por Luis Casimiro.
Mavra, el director de la sinfonía
Si hay un nombre propio en el triunfo lucense, ese es el de Dominik Mavra. El base croata firmó una actuación casi perfecta: 22 puntos, 10 asistencias y 35 créditos de valoración. Pero más allá de los números, su exhibición de baloncesto fue total. La presión en defensa, el manejo del ritmo del juego y la capacidad de leer cada posesión convirtieron su actuación en una auténtica clase magistral sobre la pista manresana.
A su lado, Tevin Brown completó un partido sobresaliente con 17 puntos, 5 rebotes, 5 asistencias y 21 de valoración, confirmando que el juego exterior del Breogán es una de sus grandes armas esta temporada.
Un inicio adverso y una remontada de manual
El partido no comenzó nada bien para los intereses gallegos. Los del Bages, liderados por un gran Rafa Villar (cinco puntos y un tapón en el primer período), salieron con una marcha más y lograron situar la primera ventaja de la noche con un parcial de salida 14-3 en apenas dos minutos que obligó a Luis Casimiro a pedir el primer tiempo muerto del duelo.
Los locales siguieron intratables de cara al aro y mantuvieron la renta durante varios minutos (21-7, min.5). Sin embargo, un parcial 6-17 de los visitantes en el tramo final del cuarto rebajó la diferencia a tan solo tres tantos al término del primer acto (27-24, min.10).
En el segundo cuarto, el encuentro entró en una fase de imprecisiones y excesivas pérdidas por parte de ambos conjuntos. Con el paso de los segundos, el conjunto celeste mejoró sus porcentajes y consiguió situarse por delante en el marcador por primera vez en el encuentro, provocando que Diego Ocampo pidiera tiempo muerto hasta en dos ocasiones (34-41, min.17). Los locales no reaccionaron, y ello lo aprovecharon los visitantes, guiados por un Mavra imparable (15 puntos y 8 asistencias en la primera mitad), para completar un parcial 13-27 antes del paso por vestuarios (40-51, min.20).
Una apisonadora en el tercer cuarto
Tras el descanso, el guion del partido no varió. El Breogán estaba de dulce en ataque y centrado en defensa, y un mate de Tevin Brown estableció una nueva máxima renta para los suyos (46-68, min.24). El Manresa no arrojó la toalla y, gracias a una sustancial mejora en los porcentajes desde el perímetro, encadenó ocho puntos seguidos que obligaron a Casimiro a parar el partido.
La ventaja se estabilizó y el tercer período prosiguió con un largo intercambio de golpes en el que ninguno de los dos equipos consiguió romper el marcador. Un arreón final de los visitantes volvió a situar la máxima diferencia tras un triple de Rasir Bolton (67-89, min.30). El Breogán llegó a tener 23 puntos de ventaja (68-91), un escenario que invitaba a soñar con una victoria plácida.
Un final de incertidumbre que se supo gestionar
Al inicio del último cuarto, el conjunto del Bages recibió un nuevo mazazo después de que Nick Ongenda fuera expulsado por cinco faltas personales. No obstante, sin uno de sus principales recursos sobre la pista, los de Diego Ocampo fueron capaces de meter algo de miedo a los lucenses (81-94, min.37) y dejarse ir en los instantes finales, lo que permitió al Manresa maquillar el resultado.
Sin embargo, el Río Breogán supo gestionar los instantes finales e impidió que el cuadro local materializara el intento de remontada (95-101). Los gallegos, que habían dominado con autoridad durante casi treinta minutos, supieron mantener la calma cuando el partido se apretó.
Por parte del Manresa, Timmy Allen completó una actuación espectacular (30 puntos, 8 rebotes y 35 de valoración), aunque no obtuvo el premio del triunfo para su equipo. El estadounidense fue el máximo anotador, reboteador y el mejor valorado de los suyos, pero su esfuerzo resultó insuficiente ante un rival superior.
Un escenario que invita a soñar
Con esta victoria, el Río Breogán no solo se sitúa como líder provisional de la ACB, sino que lanza un mensaje claro al resto de la competición: este equipo ha venido para competir con los mejores. Las dos victorias consecutivas superando los cien puntos, la solidez defensiva mostrada en los momentos clave y la capacidad de sobreponerse a un inicio adverso dibujan un escenario que invita a soñar a la afición lucense.
El triunfo en el Nou Congost, un escenario históricamente complicado, confirma que la victoria de la semana pasada ante el campeón de la Supercopa no fue un espejismo. El Breogán ha empezado la temporada con paso firme y, por qué no, con argumentos para ilusionarse con cotas mayores. De momento, ya es líder. Y nadie puede quitarle eso.


Fuente: acb.com

