La Proposición No de Ley del PP, que insta al Gobierno a actuar en la entrada a Lugo, salió adelante con los votos de populares, Vox y BNG, mientras los socialistas se abstuvieron
El Pleno del Congreso de los Diputados aprobó este miércoles una iniciativa del Grupo Popular que reclama al Gobierno de España mejoras en la seguridad vial en la entrada a la ciudad de Lugo por la zona de Nadela. La Proposición No de Ley (PNL), que persigue una mejor iluminación y la humanización de esta travesía, se abrió paso con el apoyo de 18 diputados, frente a las 17 abstenciones del PSOE, Sumar, ERC y Junts.
El resultado de la votación sitúa a la formación socialista en una posición incómoda, al evitar posicionarse a favor de una reclamación que, según sus promotores, afecta directamente a la seguridad de los ciudadanos de la provincia. La propuesta contó con el respaldo del PP, Vox y, significativamente, el Bloque Nacionalista Galego (BNG), integrado en el Grupo Mixto.
Fue la diputada popular Cristina Abades la encargada de defender la iniciativa ante la Cámara. En su intervención, Abades desvinculó la petición de la lucha partidista y la enmarcó en una demanda social largamente esperada. «Lugo no pide privilegios, pide igualdad. E igualdad es tener carreteras seguras, bien iluminadas y en buen estado, como tiene cualquier otra provincia española», afirmó con contundencia.
La parlamentaria subrayó que la PNL «no nace de un debate político, sino de la demanda directa de vecinos, transportistas… que llevan años reclamando una intervención urgente en rotondas como la de Nadela, accesos como el de la N-VI, así como en los tramos estatales que dan acceso a la capital de la provincia de Lugo».
La sombra de la discrepancia se proyecta sobre el pleno municipal
La aprobación de la iniciativa en Madrid coincide en el tiempo con el debate de una moción idéntica que se producirá este mismo jueves en el Pleno del Ayuntamiento de Lugo. Este paralelismo plantea un escenario de alto voltaje político local, donde la gobernabilidad recae en una coalición entre PSOE y BNG.
La pregunta que flota en el ambiente es clara: ¿se reproducirá en el consistorio lucense la misma división que en el Congreso? Mientras que en Madrid el BNG apoyó la propuesta del PP y el PSOE se abstuvo, en Lugo son socios de gobierno. La votación municipal se convierte así en un termómetro de la coherencia y de las tensiones dentro de la coalición. Los ojos estarán puestos en si los socios mantienen posturas discrepantes o, por el contrario, alinean su voto, dejando en evidencia las diferentes estrategias que cada partido adopta dependiendo de la arena política en la que se encuentren.
El resultado de la votación en el Congreso no obliga legalmente al Ejecutivo, pero ejerce una presión política significativa. Ahora, la pelota está también en el tejado del Ayuntamiento de Lugo, donde la replica de este debate promete desvelar las verdaderas prioridades y lealtades de sus grupos de gobierno.

