El Local Social de Fonteo acogió el IV Encuentro de la Red de Mujeres del Territorio, una jornada que reunió a productoras, emprendedoras y representantes institucionales para reivindicar el talento femenino y los productos locales como motores de desarrollo
El rural gallego volvió a demostrar hoy que está vivo, que tiene voz y, sobre todo, que tiene futuro. El Local Social de Fonteo, en el municipio de Baleira, fue el escenario elegido para la celebración del IV Encuentro de la Red de Mujeres del Territorio, una cita anual que se ha consolidado como uno de los foros más relevantes para el emprendimiento femenino en el interior de la provincia.
Organizado por el Grupo de Desarrollo Rural (GDR) Montes y Valles Orientales y el Polo de Emprendimiento y Apoyo al Empleo de Fonsagrada, el encuentro contó con la colaboración de la Asociación de Mujeres Rurales Costureras Tierras del Eo como entidad anfitriona. Bajo el inspirador lema «Saberes y sabores de la tierra», la jornada arrancó con una amplia representación de mujeres que, día a día, tejen el tejido económico y social de la comarca.
Instituciones y territorio: una apuesta conjunta
El acto inaugural estuvo presidido por la Directora Territorial y Consejera de Empleo, Comercio y Emigración, Carmen José López Rodríguez, acompañada por el teniente de alcalde del Ayuntamiento de Baleira, Miguel Ángel Fernández; la gerente del GDR Montes y Valles Orientales, Fe Álvarez Sánchez, y Susana Nogueira, técnica del Polo de Emprendimiento y Apoyo al Empleo de Fonsagrada.
Durante su intervención, la consejera López Rodríguez hizo hincapié en la «necesidad imperiosa de crear redes de colaboración» y destacó que «el emprendimiento femenino no es una moda, es una herramienta estructural para fijar población y luchar contra la despoblación». Por su parte, Fe Álvarez subrayó el trabajo del GDR para «poner en el centro las oportunidades que ofrece el rural, y hacerlo de la mano de las mujeres que ya están transformando la realidad».
Historias de vida que inspiran
La jornada continuó con una serie de ponencias que pusieron en valor el conocimiento y la experiencia acumulada en el territorio. Cristina Mosteiro aportó su visión sobre el liderazgo femenino y la economía social, presentando el trabajo que realiza la Red Eusumo para fomentar un modelo de negocio más colaborativo y sostenible.
La presidenta de la Asociación anfitriona, María Nelia Justicia Expósito, dio la bienvenida a las asistentes con emoción, mientras que Natalia Ameijenda, de Cocina de Ancares Tierras de Burón y miembro de Sons na Palleira, compartió su viaje personal y profesional. Ameijenda habló de los desafíos de compaginar la tradición culinaria con la innovación, y de cómo el rural le dio un sentido a su vida y a su trabajo.
Mesa de diálogo: Sabores con acento femenino
Sin duda, uno de los momentos más esperados fue la mesa redonda titulada «Saberes y sabores con voz propia». En ella participaron tres mujeres que son todo un ejemplo de resiliencia y creatividad: Luz Rossel, responsable de Ribeiregas; María Osorio, de Vianesas Dacolá; y Laura Lledín Vitos, de la Adega Cancelada.
Las tres coincidieron en señalar los retos comunes a los que se enfrentan las emprendedoras en el rural: la falta de relevo generacional, las dificultades de conciliación y el acceso a la distribución. Sin embargo, pusieron en valor la calidad diferencial de los productos locales y la fuerza de la colaboración. «Si algo nos enseña el rural es que solas vamos más rápido, pero juntas llegamos más lejos», afirmó Laura Lledín, mientras María Osorio destacaba la importancia de «reivindicar nuestra identidad para competir en el mercado global».
Taller y degustación: el rural en el paladar
La parte práctica de la jornada llegó de la mano de Luz Rossel, quien dirigió un taller de transformación de productos ecológicos, en el que las asistentes pudieron conocer de primera mano técnicas de elaboración artesanal.
La clausura del encuentro tuvo un sabor especial con un marketplace rural y una degustación de productos locales. Los asistentes pudieron disfrutar de una amplia variedad de quesos, licores, conservas y pan artesano, estableciendo un espacio de encuentro informal que facilitó el intercambio de contactos y la creación de nuevas sinergias.
Con este cuarto encuentro, la Red de Mujeres del Territorio refrenda su compromiso con el dinamismo del rural. Un rural que, lejos de ser un espacio estático, se configura como un lugar lleno de oportunidades donde el talento femenino juega un papel protagonista e imprescindible.

