El delegado territorial de Lugo, Alfonso Villares, destaca el papel de dinamización social y cultural de unas instalaciones que combinan programación propia y colaboración con el tejido asociativo de la zona
El Centro Sociocomunitario de la Xunta en Vilalba cierra el primer semestre del año con un balance más que positivo: 630 personas han participado en alguna de las actividades formativas, terapéuticas o de ocio que se ofertan en estas instalaciones. Así lo destacó hoy el delegado territorial de Lugo, Alfonso Villares, durante una visita al centro, donde subrayó que este espacio se ha consolidado como un «motor de dinamización social y cultural» en el norte de la provincia.
Durante estos seis meses, el centro ha desarrollado más de una treintena de actividades formativas, entre las que figuran cursos de informática, talleres de estimulación cognitiva y sesiones de gimnasia. A estas se añaden talleres monográficos sobre distintas materias y jornadas de ocio que se mantienen a lo largo de todo el año. Pero la oferta no termina ahí: los servicios de podología y fisioterapia, que dependen directamente de la Consellería de Política Social e Igualdade, han registrado casi 500 consultas, lo que demuestra la alta demanda de estos recursos sanitarios y de bienestar entre la población.
Villares hizo hincapié en el «carácter abierto y participativo» del centro, que no solo genera programación propia, sino que establece puentes de colaboración con entidades y asociaciones del municipio y de la comarca. Entre las organizaciones que colaboran en la organización de las actividades se encuentran la Asociación de Persoas con Discapacidade Benjamín Paz (AMBEPA), la Asociación de Mulleres Amizade, la entidad financiera La Caixa, Cogami, la Asociación de Voluntarios de Informática de Galicia, Escola de Cidadáns y la coral Luar. Precisamente, estas alianzas permiten diversificar la oferta y adaptarla a las necesidades reales de los distintos perfiles de usuarios.
El objetivo principal de la red de centros sociocomunitarios –que en la provincia de Lugo está presente, además de en Vilalba, en las ciudades de Lugo, Mondoñedo y Ribadeo– es favorecer el envejecimiento activo y el bienestar de las personas mayores, pero sin perder de vista la convivencia intergeneracional. «Estos centros están concebidos como lugares de encuentro, donde distintas generaciones pueden compartir experiencias y aprender unas de otras», explicó el delegado, quien animó a vecinos y vecinas de todas las edades a «descubrir la amplia oferta» que se puede encontrar en estas instalaciones.
La Xunta de Galicia viene apostando en los últimos años por el mantenimiento y la mejora de esta red, con inversiones en equipamiento y en recursos humanos, con el fin de que los centros sociocomunitarios se conviertan en referentes territoriales de atención integral. En el caso de Vilalba, el centro ya se ha consolidado como un punto de referencia no solo para el propio municipio, sino también para los concellos limítrofes, que ven en él un recurso cercano y de calidad.
Para el segundo semestre del año, la programación prevé mantener las líneas de actuación actuales e incorporar nuevas propuestas en función de las demandas recogidas por los equipos técnicos y las asociaciones colaboradoras. «Lo importante –concluyó Villares– es que la ciudadanía sienta este centro como suyo, y los números dicen que así está siendo».

