La alta asistencia al esperado encuentro de baloncesto entre el Río Breogán y el Real Madrid el pasado sábado no solo dejó acción en la pista, sino también un reguero de controversia a las puertas del Pazo dos Deportes. Un número inusualmente elevado de vehículos fue sancionado por la Policía Local, generando malestar y poniendo de manifiesto, una vez más, el crónico problema de aparcamiento que afecta a la zona en eventos de gran convocatoria.
El partido, que congregó a uno de los públicos más numerosos de la temporada, especialmente reforzado por la afición visitante del Real Madrid, colapsó las capacidades de estacionamiento en los alrededores del pabellón. A esto se sumó un tiempo frío y con chubascos, que disuadió a muchos aficionados de desplazarse a pie desde puntos más alejados, optando por el coche hasta la misma puerta.
Entre la Costumbre y la Sanción
El malestar entre algunos de los conductores sancionados no se centró únicamente en la multa en sí, sino en la circunstancia. Varios afectados señalaron que estacionaron en zonas donde, «habitualmente», se viene aparcando durante otros eventos sin haber recibido nunca una sanción. «Siempre se deja el coche aquí y no había pasado nada. No entiendo por qué esta vez sí», comentaba un aficionado.
¿Prevención o Sanción?
Otro punto de queja, y quizás el que genera mayor debate, fue el momento en el que se materializaron las denuncias. Varias personas precisaron que las multas fueron colocadas en los parabrisas durante los primeros minutos del partido. Esta circunstancia ha llevado a algunos a cuestionar el procedimiento.
«Si la policía ya estaba en la zona a la hora del partido, ¿no hubiese sido más útil una presencia preventiva media hora antes, desviando el tráfico e indicando dónde se podía o no aparcar?», se preguntaba otro aficionado sancionado. Esta crítica apunta a una posible falta de gestión proactiva, orientada a evitar la infracción en lugar de a sancionarla una vez cometida. Los afectados reclaman una señalización más clara y, sobre todo, que el Ayuntamiento habilite o indice alternativas de estacionamiento (como parkings disuasorios o zonas habilitadas temporalmente) en este tipo de eventos masivos.
Un Problema Recurrente
El episodio del sábado no es aislado. Cada vez que un partido de alta demanda llena el Pazo, los barrios aledaños se colapsan. El conflicto reside en la colisión entre los hábitos de los conductores, que a menudo aparcan en cualquier espacio disponible y la necesidad de mantener el orden y la seguridad vial, que obliga a la Policía Local a actuar.
Desde el cuerpo policial, fuentes no oficiales indican que la normativa de tráfico debe cumplirse siempre, con independencia de la afluencia, y que el estacionamiento indebido en vía pública supone un riesgo.

