La Comisión Extraordinaria de Cuentas desnuda la descomposición interna del gobierno municipal y revela la capacidad de la oposición popular para sumar consensos y enmendar la hoja de ruta del equipo de gobierno
El Ayuntamiento de Lugo vive una jornada polÃtica que puede marcar un punto de inflexión en la legislatura. La Comisión Extraordinaria de Cuentas celebrada este martes ha evidenciado, de forma dramática, la profunda debilidad y descomposición del gobierno bipartito formado por PSOE y BNG. Mientras el equipo de gobierno muestra fisuras irreparables, el Partido Popular, primera fuerza en las urnas en 2023, ha ejercido una oposición útil y constructiva, logrando sacar adelante enmiendas clave a los Presupuestos para 2026 con el apoyo puntual de concejales del propio arco gubernamental.
La sesión ha sido un reflejo de un gobierno local sin rumbo ni cohesión, donde las divisiones no solo existen entre los dos partidos socios, sino en el seno de sus propios grupos. Este panorama se agrava ante la proximidad del ciclo electoral de 2027, donde cada formación comenzará a priorizar su estrategia de campaña, haciendo aún más insostenible la gobernabilidad.
Los apoyos que desnudan la fractura
El PP logró tres avances significativos, cada uno de ellos con el respaldo de votos procedentes de los grupos socios de gobierno, mostrando una clara falta de disciplina y unidad en el bipartito:
- Unanimidad para el tercer sector: Se aprobó por unanimidad (PSOE, BNG y PP) una modificación para habilitar anticipos de pago a entidades sin ánimo de lucro. Una medida reclamada por el tejido social para paliar los crónicos retrasos en los pagos municipales, que el gobierno no habÃa previsto.
- El voto del BNG a una medida clave del PP: Cristina López Fernández, concejala del Grupo Municipal del BNG, apoyó la enmienda popular para aplicar un acuerdo plenario de 2025 y bonificar el Impuesto sobre Bienes Inmuebles (IBI), además de eliminar la plusvalÃa, a los propietarios de terrenos en áreas de expansión afectados por cambios de calificación. El PP subraya la injusticia de que estos vecinos «paguen como suelo urbano, pero no tengan derechos de suelo urbano».
- La concejala ‘independiente’ del PSOE apoya al PP: El caso más sintomático de la descomposición es el de MarÃa Reigosa, edil del Grupo Municipal del PSOE. Reigosa, que ya habÃa mostrado un comportamiento de facto como independiente en anteriores ocasiones, volvió a cruzar la lÃnea para apoyar una enmienda del PP. Gracias a su voto, se incorporará el saneamiento de FermÃn Rivera a las obras previstas, una actuación que el gobierno bipartito habÃa omitido en sus cuentas.
Un gobierno sin norte
Lo ocurrido hoy trasciende el mero trámite presupuestario. Pinta un escenario de un gobierno fracturado, incapaz de mantener la unidad en su propio proyecto y que ve cómo la oposición, liderada por el PP, no solo señala deficiencias, sino que construye mayorÃas alternativas para corregirlas.
El horizonte: unos presupuestos que podrÃan ser los últimos
Con el año electoral de 2027 en el horizonte, los Presupuestos de 2026 se presentan como los que podrÃan ser los últimos de este mandato. La campaña electoral, tácitamente, ya ha comenzado en el seno del bipartito, donde cada gesto y cada voto parecen calcularse más en función de futuros réditos polÃticos que de la estabilidad del gobierno.
La imagen proyectada es la de una alcaldÃa y un equipo de gobierno debilitados, que han perdido el control de su propia mayorÃa, y de una oposición que, al sumar apoyos transversales, se consolida como la única fuerza con capacidad para marcar una agenda positiva y solvente para la ciudad de Lugo. La descomposición del bipartito PSOE-BNG ya no es una especulación, sino una realidad que ha quedado inscrita en las actas municipales.

